La protección de la piel en la nueva normalidad

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  5 octubre | Gramon Millet

proteccion de la piel

Nuestra piel está redescubriendo el mundo exterior, por ello es importante ayudarla a adaptarse a esta nueva realidad. La radiación UV- proveniente principalmente del sol- es uno de los principales factores que afectan la salud de la piel, sin embargo, ahora que nuestras rutinas de cuidado han cambiado, ¿has pensado en la importancia de continuar protegiendo tu piel del sol?

A diario tomamos precauciones para protegernos del COVID-19, distanciamiento físico, el uso de mascarilla, lavado constante de manos, en fin, las medidas que sean necesarias para preservar nuestra salud. Sin embargo, el peligro del cáncer de piel no ha desaparecido, en Quito por ejemplo, según el Inamhi, en agosto1 se han registrado índices extremadamente altos de radiación UV, principal factor de riesgo del cáncer de piel, de acuerdo con la Sociedad Americana del Cáncer2.

Según el Registro de Tumores de SOLCA, el cáncer de piel es el segundo tipo de cáncer más común en hombres y mujeres en Ecuador. En Quito por ejemplo, de acuerdo a la misma fuente, cada año se diagnostican más de 650 casos de este tipo de cáncer.

La buena noticia es que podemos reducir considerablemente el riesgo que representa la radiación ultravioleta en nuestra piel. The Skin Cancer Foundation afirma que con hábitos diarios de cuidado, como el uso de protector solar cada dos horas, se reduce el riesgo del carcinoma de células escamosas (la segunda forma más común de cáncer de piel) en un 40% y disminuye el riesgo de melanoma (una forma grave de cáncer de piel que comienza en las células conocidas como melanocitos) en un 50%3.

Suncare, de laboratorio Gramon Millet, con su campaña “Por un Ecuador sin Cáncer de Piel”, busca generar una cultura de protección solar en el país, que el cuidado de nuestra piel sea parte de una rutina diaria de salud.  Solo así lograremos que cada vez haya menos casos de esta enfermedad, que por lo general se diagnostica en personas entre 60 y 70 años, como lo afirma la Sociedad Americana del Cáncer, sin embargo, la misma organización también señala que el cáncer de piel tipo melanoma, es uno de los más comunes en adultos jóvenes4.

Hay dos tipos de radiación UV que contribuyen al riesgo de cáncer de piel: ultravioleta A (UVA) y ultravioleta B (UVB), ambos pueden provocar cáncer de piel. Según The Skin Cancer Foundation5, los rayos UVB, son bloqueados en gran medida por los vidrios de las ventanas; pero más del 50% de los rayos UVA, pueden penetrar el vidrio, es decir, debemos protegernos del sol, incluso en interiores.

El uso diario de protector solar, cada dos horas, es un aliado para prevenir el cáncer de piel, además de los daños en su apariencia. La piel es el órgano más grande del cuerpo y nuestra primera barrera de protección contra las agresiones ambientales. Incluir la protección de la piel en una rutina diaria de cuidado, es esencial para nuestro bienestar y la salud integral de nuestro cuerpo.

 

Fuentes:

http://186.42.174.236/IndiceUV2/

https://www.cancer.org/es/cancer/cancer-de-piel-de-celulas-basales-y-escamosas/

https://www.skincancer.org/skin-cancer-prevention/sun-protection/sunscreen/

https://www.cancer.org/es/cancer/cancer-de-piel-tipo-melanoma/acerca/estadisticas-clave.html

https://www.skincancer.org/blog/sneaky-ways-youre-being-exposed-to-the-suns-uv-rays/